La Paternidad
El Concepto De Paternidad En La Obra Freudiana
Prehistoria Del Complejo De Edipo En El Varón
La identificación es la manifestación más temprana de un enlace afectivo a otra persona. El niño manifiesta un particular interés por su padre, quisiera ser como él y reemplazarlo en todo. Simultáneamente con esa identificación comienza el niño a tomar a su madre como objeto de sus instintos libidinosos. Muestra dos órdenes de enlace, uno sexual, a la madre y una identificación con el padre. Estos dos enlaces van aproximándose hasta acabar por encontrarse, y de esta confluencia nace el complejo de Edipo normal. El niño advierte que el padre le cierra el camino hacia la madre y su identificación con él adquiere un matiz hostil, terminando por fundirse con el deseo de sustituirlo cerca de la madre.
Declinación Del Complejo De Edipo En El Varón
Con respecto a la declinación ocurre un pasaje: la identificación ha ocupado el lugar de la elección de objeto. Esta se transforma por regresión en una identificación. El niño en el período del complejo de Edipo se fantasea como amante de su madre y busca seducirla exhibiéndole su pene. Para que la amenaza de castración de la madre surta efecto se necesita que el niño aprecie un órgano femenino cayendo así bajo el efecto del complejo de castración.
Prehistoria Del Complejo De Edipo En La Niña
La madre funciona para la niña como objeto y la posición de modelo es también ocupada por ella.
Declinación Del Complejo De Edipo En La Niña
En la niña el descubrimiento de la diferencia de sexos, la lleva a competir infructuosamente con el varón, por lo común abandona pronto la masturbación porque no quiere que ésta le recuerde la superioridad del varón y se aparta de toda forma de sexualidad. Esto la lleva al abandono de la madre amada y la sustituye por el padre. Además de objeto amoroso el padre, poseedor del falo, se transforma para la niña en modelo, pero también la madre lo es. La hijita se coloca en lugar de la madre y quiere suplantarle ante el padre.
El Complejo De Edipo
El Complejo De Edipo es el nódulo, la clave de las neurosis infantil y adulta. Los estudios sobre el complejo de Edipo sitúan la problemática creada por el triángulo madre – padre – hijo, en el final de la primera infancia, entre los cuatro y los cinco años.
Es este complejo de Edipo una de las principales fuentes de remordimientos que atormentan al neurótico. El primer objeto de amor del ser humano es de naturaleza incestuosa y solamente a costa de severísimas prohibiciones consigue reprimir esta inclinación infantil.
La Paternidad
El psicoanálisis ha revelado que es fundamental para la vida del niño que su nacimiento haya sido deseado, sentirse hijo del padre es tan fundamental para el desarrollo del individuo como el hecho mismo de serlo.
El Rol Del Padre. Cómo Y Cuando Surge El Deseo De Tener Un Hijo
Paralelamente al establecimiento del complejo de Edipo, surge en el niño una verdadera etapa genital, que se inicia con el descubrimiento de sus genitales, descubrimiento que va acompañado por un manipuleo, el varón siente una imprescindible necesidad de penetración.
El varón, al atravesar esa fase pasivo – femenina está profundamente identificado con su madre, desea poseer al padre. Este período homosexual, que es absolutamente normal en el desarrollo, está ligado al deseo de transformar los contenidos de su cuerpo (heces orina) en un hijo que desearía ofrecer a su madre.
En el desarrollo normal, el varón pasa del deseo de ser fecundado por el padre, al deseo y necesidad de penetrar y fecundar a la mujer.
|
El Padre Hasta Los Cinco Años |
De los seis a los doce meses la carencia del contacto con el padre deja un déficit que se halla luego en la base del anhelo del padre. En el segundo año el padre sigue teniendo mucha importancia especialmente en las conexiones de éste con el mundo externo. |
|
El Padre Y La Escuela |
La entrada en el colegio cambia profundamente el mundo de los juegos. El rol del padre se hace importante y diferenciado del de la madre. Compartir la aventura de descubrimiento que es jugar y adquirir conocimientos une definitivamente al padre con el hijo. |
|
El Padre Del Adolescente |
El padre tiene que desprenderse del hijo niño y evolucionar a una relación con el hijo adulto, lo que impone muchas renuncias de su parte. |
Dificultades Para Sumir El Rol Paterno
Relación paterno – filial y efectos de la ausencia paterna. Una de las fantasías subyacentes en la dificultad de asumir la paternidad es la de que el hijo pueda llegar a constituirse en una amenaza, el hijo que devora a cada uno de ellos y a la pareja, y que, por lo tanto, se transforma es un “perseguidor”.
Hay padres que no sólo han perdido el contacto afectivo con el hijo sino que no pueden disfrutar de la paternidad porque no sienten a su hijo como propio.
No sentirse con derecho a tener un hijo. Son padres estériles de amor al hijo, generalmente por sometimiento a su propia madre, sienten que sólo ella tiene derecho a la maternidad. Su hijo debe ser entregado a su madre.
Es fundamental para la inhibición del sentimiento paternal la incertidumbre sobre la veracidad de su paternidad.
La envidia a la mujer y su capacidad de engendrar hace también más difícil la temprana conexión del padre con el hijo.
|
La Paternidad |
|
Padre Joven
|
Pude estar más cerca de su hijo y comprender alguna de sus necesidades, que todavía son válidas en él, y pude, en cambio, estar demasiado ocupado en su propio crecimiento, abandonar el rol o fatigarse y sentirse como abrumado por una doble responsabilidad: crecer y hacer crecer al mismo tiempo. |
|
Padre Maduro |
Puede idealizarlo, estimularlo en exceso, apurarlo en su crecimiento, o sentir una fuerte rivalidad ante la fuerza de su juventud y obstaculizar inconscientemente su desarrollo. |
|
Padre Del Hijo Único |
Tendrá que preocuparse mucho más de conectarlo con actividades y compañeros que le vayan ayudando a adaptarse al mundo. |
|
Padre De Una Familia Numerosa |
No es con frecuencia el mismo padre frente a un hijo de seis años que frente a una hija de catorce. |
|
Padre Ausente |
El padre débil, el padre “laissez faire” |
|
Las enseñanzas de los padres funcionan luego en el individuo como una “consciencia moral” (superyó). Este superyó aparece tempranamente, pero también es heredero de la figura de los padres. La falta de normas, la debilidad del padre, su ausencia real o psicológica traen como resultado una severidad enfermiza del Superyó. La falta de límites, característica de la conducta del padre “laisser faire” engendra una imagen de abandono y soledad que trae como consecuencia una exigencia internalizada paralizante y atormentadora.
El padre ausente obliga a veces al hijo a tomar su rol en un proceso de identificación.
Agregado en Salas E, Aberastury |